Van muy en serio

FÚTBOL LABORAL ZARAGOZA. El Rompeolas derrota al Estudiantil con un solitario gol de Adrián tras una exhibición de rigor defensivo, control y concentración

 

Coke recorta a un defensor al borde del área en presencia de Posadas. En la banda, dirige Jesús.

Coke recorta a un defensor al borde del área en presencia de Posadas. En la banda, dirige Jesús.

Bar Estudiantil Casorrán; Alberto, Ginés, Navas, Díez; Cerro, Ballarín, El Houssini, Del Val, Borja; Gabriel.

Athletic Rompeolas Javi; Ernesto (Alberto, 40), Arrébola, Manu, José Antonio (David, 73); Julio, Guillermo, Joaquín (Pablo, 40), Adrián; Coke, Posadas (Dani, 55).

Goles: 0-1, min. 39: Adrián.

Árbitro: Javier Muño. Mostró tarjeta amarilla a Cerro y El Houssini, ambos del Bar Estudiantil.

Incidencias: Tercera jornada de la Segunda Preferente Laboral. Por parte del Athletic Rompeolas, Jesús e Iñaki ejercieron como cuerpo técnico en ausencia de Kike. Y Ángel se vistió pero no llegó a jugar.

En el primer tiempo, el Athletic Rompeolas superó la maraña planteada por su rival en el centro del campo y defendió lejos de su portería.

En el primer tiempo, el Athletic Rompeolas defendió lejos de su portería y superó la maraña planteada por su rival en el centro del campo.

En el segundo tiempo, El Rompeolas adquirió un perfil más conservador: Pablo suplió a Joaquín por la izquierda y Alberto a Ernesto en el lateral derecho. El equipo tuvo menos posesión pero no concedió ocasiones.

En el segundo tiempo, El Rompeolas adquirió un perfil más conservador: Pablo suplió a Joaquín por la izquierda y Alberto a Ernesto en el lateral derecho. El equipo tuvo menos posesión pero no concedió ocasiones.

LA CARTUJA. El nuevo Athletic Rompeolas pisa con fuerza en el comienzo de competición. La victoria conquistada en el feudo del Bar Estudiantil (0-1), rival llamado a estar entre los mejores de Segunda Preferente Laboral, supone dar un paso al frente. Especialmente por cómo se consiguió. Ahí hay un equipo muy serio que sabe a lo que juega, defiende agrupado, en ataque se despliega con acierto y, al contrario que varios de sus adversarios, tiene profundidad de banquillo.

    Así lo demostró el pasado domingo en un campo donde la temporada anterior sufrió un repaso serio a manos de la escuadra local. Un solitario tanto de Adrián al filo del descanso bastó para doblegar el empuje de los de La Cartuja, que apenas pudieron acercarse a la meta defendida por el hasta ahora imbatido Javi. Ese gol plasmó sobre el césped el mayor dominio del conjunto naranja en el primer tiempo, una vez que fue capaz de romper la maraña de efectivos locales acumulados en el centro del campo: Cerro (5), Ballarín (11) y El Houssinni (8) trataron de provocar una desconexión en el ataque del Rompeolas, pero la labor de Coke entre líneas, el talento de Posadas y Adrián con la pelota cosida a sus pies y el trabajo y el acierto en la salida del balón de Guillermo y Julio lo evitaron.

     A través de ese triángulo Coke-Adrián-Posadas volcado hacia el costado derecho, el Rompeolas filtró varias jugadas de mérito que encontraron alguna réplica por el lado opuesto, con balones en profundidad buscando las galopadas de Joaquín.

      Desde el comienzo se vio que el partido enfrentaba a dos equipos compactos en lo defensivo, con recursos para generar juego desde atrás y crear peligro en ataque. Las pugnas eran constantes y había que hilar fino en los pases para evitar pérdidas peligrosas. Julio asistió a Adrián en el pico del área y este, tras su clásico recorte rompe cinturas, calentó el empeine ensayando un disparo que llegó botando a las manos de Casorrán. En el minuto 13 se pudo ver una larga jugada de combinaciones precisas: Guillermo metió un pase interior para Adrián, que buscó a Coke. Este encontró el apoyo y la pared de Posadas al borde del área y decidió culminar la acción con el adorno de picar la pelota por encima del portero, pero la osadía llegó mansa a las manos de Casorrán. Se estaba gustando el Rompeolas.

        Unas veces las oportunas faltas de El Houssini en el centro del campo cortando los ataques del Rompeolas y otras (hasta en tres ocasiones), la señalización de fueras de juego que fueron muy protestados por el banquillo visitante,  frenaron el avance del conjunto dirigido en esta ocasión por Jesús e Iñaki.

    Mientras, en la parcela defensiva, reinaba la tranquilidad. La pareja de centrales formada por Manu y Arrébola, junto a los muy entonados José Antonio y Ernesto en los laterales achicaban los espacios y cortaban todos los avances del rival en la zona de tres cuartos de campo. Tan solo a balón parado y en un error de Manu, que dio un pase a un adversario en el centro del campo, pudo acercarse el Bar Estudiantil hasta la portería de Javi.

        Tras uno de los escasos acercamientos locales, el Rompeolas respondió al contragolpe: Arrébola sacó la pelota al lateral izquierdo donde aguardaba Posadas, quien se quitó de encima a varios rivales pisando y escondiendo la pelota hasta que puso la directa. Por el camino encontró a Adrián, que se apoyó en Julio y desplegó una carrera generosa hasta recibir el pase en profundidad del jugador referencia del centro del campo naranja. Su culminación ya no fue tan perfecta pues estrelló el esférico en el lateral de la red.

Constatación del dominio naranja: Julio dirige el juego en campo rival, más allá del círculo central, con Ernesto bien abierto a la parte derecha.

Constatación del dominio naranja: Julio dirige el juego en campo del adversario, más allá del círculo central, con Ernesto bien abierto a la parte derecha mientras el rival permanece replegado muy cerca de su portería.

          Los locales, con el miedo en el cuerpo, dieron otro pasito atrás y, en el último minuto de la primera parte, vieron cómo el central Manu trazaba un pase perfecto al pie para Posadas, desplazado esta vez a la banda izquierda. Encaró a su par y se marchó tras varios quiebros hasta centrar a la frontal del área para Joaquín, que cual gato montés se revolvió y conectó un fuerte disparo que Casorrán no pudo atajar y dejó muerto. Allí apareció el instinto matador de Adrián, que empujó a la red sin piedad.

        En el descanso, Jesús e Iñaki reforzaron la sala de máquinas del Athletic Rompeolas con más madera. Pablo suplió a Joaquín por la banda izquierda para apuntalar el centro del campo y Alberto salió  como lateral derecho en lugar de Ernesto, sin mácula hasta entonces. La mencionada profundidad de banquillo. El equipo defendió todavía más concienzudamente en buena medida porque el Bar Estudiantil subió sus líneas: El Houssini se situó como delantero centro y Del Val y Borja fueron alternándose las entradas por la banda izquierda.

        En el minuto 55 Posadas dejó su lugar a Dani y Coke bajó unos metros más su posición para ganar la batalla-control en el centro del campo. El Rompeolas fue capaz de manejar ese 0-1 con solvencia y una buena colección de jugadas de fútbol control en las que el balón corrió de un lado a otro mediante apoyos cortos mientras los locales corrían detrás. Baste decir que la ocasión más clara del Bar Estudiantil fue la de su saque inicial del segundo tiempo, cuando El Houssini buscó sorprender a Javi con un lanzamiento directo desde el círculo central, un atrevimiento al que el cancerbero del Rompeolas respondió enviando con apuros la pelota a saque de esquina.

      Dani tuvo la sentencia cuando se quedó solo delante de un Casorrán fuera del área, pero empeñado en intentar siempre lo más difícil, el delantero naranja chutó de primeras cuando lo más oportuno pareció apurar la jugada y encarar al desesperado portero local.

        Con el paso de los minutos, el Bar Estudiantil apretó los dientes, pero se dio de bruces con el compromiso y el trabajo defensivo de todo un equipo que se vació en las ayudas. Algunos jugadores locales -especialmente el aspaventero Cerro- protestaron la contundencia -siempre en los parámetros del juego limpio- del Rompeolas, olvidando cómo se manejaron ellos la pasada temporada (presión asfixiante y faltas continuas en el centro del campo) y haciendo evidente su incomodidad ante un adversario tan pegajoso. Lo resumió perfectamente Adrián en el vestuario: “Esta temporada los de arriba ayudamos más atrás porque el equipo empieza a defender más arriba y no hay tanto espacio por recorrer”. El Athletic Rompeolas dispone las líneas bien juntas y la defensa recibe la asistencia en carretera de los dos medios centros -Julio está en plena forma- y hasta de los extremos. Y cuando los depósitos escasean, el nutrido banquillo mantiene las agujas bien arriba. Van en serio. Muy en serio.

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