Agrupación Deportiva Urriés 1 Athletic Rompeolas 2

Reacción de orgullo

El Athletic Rompeolas remonta en el último minuto y suma tres puntos vitales frente al Urriés

El triunfo le permite abandonar el puesto de colista y lo deja a un solo punto de la salvación

Sierra persigue a un futbolista de la Agrupación Deportiva Urriés en el centro del campo.

 

Agrupación Deportiva Urriés    1

Cerezuela;  (Ramos), Gómez, Murillo, Martín, Richart, Colera (Guillén), Jonatan, Arróspide, Martínez, Cristian (Gracia).

Athletic Rompeolas                   2

Pablo; David Orcajo (Mario Marco, 67), José Antonio, David González, Sierra; Juan, Rober (Kike, 40), Joshua (Mario Lafuente, 75), Joaquín; Posadas, Dani López.

Goles: 1-0, min. 55: Arróspide. 1-1, min. 67: Posadas. 1-2, min. 79: Juan.

Árbitro: Carlos Vela López. Mostró cartulinas amarillas al local Diego Murillo y al visitante David Posadas.

Incidencias: Último partido del 2017 correspondiente a la duodécima jornada de la Laboral Segunda Preferente.

EL CANAL-JOSÉ LUIS VIOLETA. El grito desgarrador de Posadas tras lograr el tanto del empate. La piña de jugadores abalanzándose sobre Juan tras culminar éste la remontada. El Athletic Rompeolas lleva semanas sintiendo como tira la soga del descenso y, cada vez que puede, se revuelve con rabia soltando un zarpazo siquiera para saberse todavía vivo. Así pueden explicarse los dos últimos triunfos (1-2) logrados frente a rivales directos, Agrupación Deportiva Urriés y Bar El Templo, en los que remontó a última hora marcadores adversos que anunciaban la tragedia de casi estar condenado antes de concluir la primera vuelta.

Para un equipo que viene de firmar varias campañas notables y que apenas ha variado su plantilla (si acaso a ido a mejor), resulta desconcertante coleccionar la sarta de derrotas (8) que ya lleva acumuladas en 12 jornadas. Y no menos desesperante tener que afrontar el duelo frente a la Agrupación Deportiva Urriés, hasta ahora por delante de los blanquinegros, como una última llamada agónica para subirse al tren de la salvación.

Porque el conjunto de El Canal se mostró como un equipo de recursos limitados para jugar la pelota, tosco en las formas y a veces marrullero en sus intenciones. La tensión por la importancia de los tres puntos en juego hizo que unos y otros tomaran sus precauciones durante el primer tiempo y que se produjeran continuos roces y protestas ante la pasividad del árbitro.

Los locales, dotados de una sobresaliente fortaleza física, en especial el todoterreno Jonatan, buscaban la espalda de la defensa del Rompeolas con envíos en largo. Martínez, colándose entre líneas, y Pablo Arróspide, en punta de ataque, dieron mucho trabajo a la concentrada línea de cuatro blanquinegra, en la que destacó un incomensurable David González, que realizó un gran despliegue físico.

 

José Antonio persigue a un atacante del Urriés cerca de su propio área.

A su lado, un combativo José Antonio, terminó de cerrar el eje central de la zaga. En las bandas, Sierra estuvo bastante atareado con los constantes choques e internadas de Ángel Colera, mientras que David Orcajo se encontró más arropado gracias a la asistencia de González. Bajo los palos, Pablo permaneció atento a cualquier balón filtrado y en el primer tiempo detuvo dos disparos con marchamo de gol.

El Athletic Rompeolas se defendía con seriedad, bien posicionado y muy atento a los pelotazos. Por delante, Juan y Rober aportaban kilómetros de carrera ¡ para el equilibrio. De cuando en cuando, a poco que el cuadro visitante se decidía a presionar la salida del balón de su oponente, comprobaba las carencias de éste. Pero su producción ofensiva, cuyo origen era casi siempre la retención y los caracoleos de Posadas, fue más bien escasa, insuficiente para decantar claramente el marcador. El habilidoso atacante blanquinegro volvió a echarse el equipo a sus espaldas y dio salida al balón en todo momento pero las ofensivas terminaban malogradas en el último pase o en una serie de requiebros sin salida.

David Posadas atrae la atención de hasta tres defensores.

El único atisbo real de peligro en jugada fue una llegada de Dani por la parte izquierda, pero el pichichi del Rompeolas apuró demasiado dentro del área y el lateral derecho local acabó tapándole el hueco para disparar. Parecido le ocurrió a Joaquín, quien tampoco se decidió a chutar a portería. Pero sin duda, la ocasión más clara fue un remate de cabeza de Dani al larguero tras el saque de una falta lateral botada por Posadas.

Dani se interna en el área del Urriés pero se entretiene demasiado y no puede rematar a portería.

En el descanso, el Rompeolas se vio forzado a alterar su esquema por la marcha obligada de Rober, a priori un torpedo en la línea de flotación del equipo. Lo cierto es que el audaz movimiento de situar a Joshua en esa posición junto a Juan y adelantar a Sierra al extremo derecho, dando entrada a Kike como lateral, permitió al equipo mantener el equilibrio e incluso lo animó a lanzarse arriba. Ello generó más espacios a la espalda de su defensa, alimento para el ansia voraz de contragolpe de los locales.

El empuje de uno y otro acabó por  romper el partido. El Rompeolas perdió un balón en el centro del campo y el Urriés lanzó un contragolpe furibundo. El enésimo balón en largo llevaba camino de perderse en los dominios de Pablo, pero David González, en su ímpetu por llegar a todo, trató de cortar de cabeza y lo que hizo fue dejar el esférico a los pies de Pablo Arróspide, quien aprovechó la carambola para encarar al portero del Rompeolas y superarlo por alto.

El 1-0 pudo dejar noqueado al Rompeolas, en ese momento un colista aún más hundido al que la seriedad defensiva y la intención de llevar la iniciativa no le estaban sirviendo de nada. Y, como ya sucediera en el partido frente al Bar El Templo (1-2), el rival, en ventaja, tuvo la sentencia… y no la aprovechó. Una internada del Urriés por su banda derecha pilló a contrapié a Kike, quien, pese a los esfuerzos por rehacerse, no pudo evitar el pase de la muerte. Cuando el punta local ya saboreaba el placer de hacer el segundo, el repliegue de más efectivos del Rompeolas evitó el segundo.

El conjunto de Kike se marchó desesperado al ataque y en una jugada monopolizada por Posadas a base de conducción, amagos, recortes y requiebros, el delantero del Rompeolas culminó la acción con un disparo que tras contactar con la pierna de un defensor acabó alojado en las mallas, 1-1.

El júbilo se apoderó de los blanquinegros, que incluso vieron posible la remontada. Mario Marco entró al terreno de juego como lateral derecho en lugar de David Orcajo para terminar de lanzar al equipo. Sierra pisó la línea de fondo en varias ocasiones y el Urriés vio de cerca el terror de perderlo todo.

En otro momento de asedio, con el tiempo casi cumplido, un balón rechazado cayó a los pies de Juan, quien con un sensacional zapatazo estableció el 1-2 en el marcador ante el júbilo de los visitantes. Joshua se retiró con problemas musculares y Mario Lafuente entró en los últimos minutos para terminar de amarrar un triunfo que ya no se podía escapar. En la última jugada del encuentro, una acción fea en la que Joaquín se llevó un codazo en la cara desató las pasiones de unos y otros ante la pasividad del árbitro, toda la mañana más que ausente. Pasada una vez la trifulca los tres puntos fueron un hecho. El Rompeolas adelanta al Urriés, nuevo colista, y empata a 10 puntos con el Sporting Oliver. Ahora la salvación, que marca el Dépor Bar Chema, queda a un solo punto.

En 2018 la batalla por la salvación continúa.

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