Inter. Leciñena 0 Ath. Rompeolas 2

El Athletic Rompeolas se lleva una trabajada victoria tras resistir 55 minutos con 10 jugadores

 

 

El Rompeolas defendió el botín de dos goles en su propio campo durante el segundo tiempo.

Durante el segundo tiempo, el Athletic Rompeolas defendió el botín de dos goles de ventaja replegado en su propio campo.

 

Intersport Leciñena   0
Escanero; Valverde (Constantin, 66), José Murillo, Armeni (Javier Murillo, 41), Albero (Jesús Jiménez, 70); Montesa, Jimenez, José Murillo, Monzon (Bolea, 41), Marius (Jesús Murillo, 70); Ispas.

Athletic Rompeolas   2
Javi, David Orcajo (Ernesto, 58), Alberto, Manu, David González, Julio, Guillermo, Héctor, Joaquín, Jordi, Posadas (Kike, 82).

Goles: 0-1, min. 20. Joaquín. 0-2, min. 25: Héctor.

Árbitro: Bailín Marcuello. Mostró cartulinas amarillas a Montesa, José y Jesús Murillo, por el Intersport Leciñena, y, por el Rompeolas, a Javi, Manu y Guillermo (a este último en dos ocasiones, por lo que fue expulsado en el minuto 30).

Incidencias: Partido de la duodécima jornada de la Segunda Preferente, última del año 2015, que comenzó a las 11.00. Mañana de agradable temperatura pese a ser 20 de diciembre. Durante el primer tiempo la niebla bajó y llegó a dificultar algo la visión.

La distribución de los jugadores del Intersport Leciñena no es exacta y seguramente contiene errores

La distribución de los jugadores del Intersport Leciñena no es exacta y seguramente contiene errores

 

LECIÑENA. El guion inicial del partido frente al Intersport Leciñena aventuraba una película épica: una convocatoria raquítica por el virus electoral y las lesiones en la que no había ningún portero, en una mañana de niebla baja, un campo de hierba natural de grandes dimensiones y un adversario acuciado por su mala posición en la tabla que ansiaba sumar el primer triunfo en su feudo.

El Rompeolas, con las incorporaciones a ultimísima hora de Javi en la portería y de Alberto, todavía renqueantede su lesión, en la zaga, esquivó el drama en 20 minutos de seriedad defensiva y buenas intenciones con la pelota que obtuvieron como premio los goles de Joaquín y Héctor. Y ello pese al principio el centro del campo y la defensa cometieron varios errores de bulto en pases muy comprometedores que pusieron en bandeja a su oponente un par de ocasiones claras para inaugurar el marcador. Pero la pólvora local amaneció mojada e Ispas, su delantero de referencia, no encontró portería.

Precisamente el 0-1 surgió de una de esas acciones de complicarse la vida. Manu movió la pelota en corto y tras varios pases acabó enviando un pase horizontal a media altura a David Orcajo, que recibió el regalo envenenado y se lo cedió a Alberto como pudo. El central del Rompeolas, para evitar disgustos, controló y lanzó arriba sin contemplaciones. El envío sorprendió a la zaga local, que se vio superada por la rapidez de Posadas y luego la velocidad de ejecución de Joaquín, que fusiló a Escanero.

El 0-2 llegó poco después. Joaquín encontró oro en su carril izquierdo con un lateral poco dado a darse la vuelta y correr hacia atrás y perforó la veta con varias galopadas vigorosas. En una de ellas centró un balón l segundo palo a Posadas, que solo tuvo que aguantar y ceder la pelota atrás. En principio el envio era para Jordi, pero el futbolista del Rompe, tacos demasiados cortos para la hierba, resbaló. Allí apareció en carrera Héctor para cruzar con maestría al otro palo y lograr su primer gol con la camiseta del Rompeolas.

Los dos tantos de ventaja y la comodidad con la que los naranjas ya movían la pelota en el centro del campo y la defensa invitaban a pensar en una mañana de fútbol plácida con la que despedir el año. Incluso la niebla ya se había levantado y asomaba el sol tímidamente.

Pero los acontecimientos dieron un giro inesperado con la aparición en escena de Bailín Marcuello, árbitro de la contienda y amigo del protagonismo, que dejó al Rompeolas con diez jugadores tras expulsar por doble amarilla a Guillermo. La primera amonestación mostrada castigó un agarrón nada aparatoso del jugador naranja en el centro del campo. La segunda…¡ay, la segunda! Sin haber mediado protesta alguna, sin haberse producido ni una sola jugada polémica ni ninguna discusión, Guillermo acabó viendo la roja por hacer un “Julio Iglesias”. Bailín Marcuello vio falta en una salida al corte bastante aseada de Manu y la señaló. Guillermo se acercó a él sin realizar aspavientos y le dijo: “No ha sido falta y lo sabes”. Como un resorte, el brazo derecho del impulsivo juez se extendió enérgico hacia el cielo con la segunda cartulina amarilla ante el asombro de los 22 futbolistas.

Guillermo se acercó a él sin realizar aspavientos y le dijo: No ha sido falta y lo sabes

acta

El árbitro anota tras tachar: “dorsal 24, norma 1 y 1”.

Luego el árbitro consignó en el acta el motivo de la expulsión. Sobre un doble tachón (no lo debía de tener muy claro) escribió que la razón para las dos amonestaciones fue haber incurrido en el  tipo 1 de las infracciones que detalla la Federación Aragonesa de Fútbol  (“Dirigirse a mí o a un asistente formulando observaciones”, tal y como se puede comprobar en el cuadro de abajo). Pero si la segunda cartulina sí fue por realizar observaciones (con el reglamento en la mano y el cerebro y la experiencia de árbitro veterano en la taquilla), la primera amonestación castigaba un agarrón de Guillermo en el centro del campo que nadie protestó, con lo que el señor colegiado Bailín Marcuello no reflejó en el acta lo que sucedió en el campo. Quizá quiso achacar la primera cartulina también al hecho de haber realizado observaciones para reforzar la idea de que Guillermo se pasó 25 minutos comiéndole la oreja o simplemente es que no sabía por qué lo había expulsado. En cualquier caso, dejar a un equipo con un futbolista menos por esa acción es lamentable.

Tras esa expulsión el partido cambió por completo. Jordi abandonó la posición de media punta y se colocó en el medio centro junto a Julio. Posadas quedó como única referencia en ataque.  El Athletic Rompeolas retrasó sus líneas varios metros y perdió el control del juego, pero arropado sobrellevó los últimos diez minutos del primer tiempo sin grandes agobios.

En el segundo tiempo, los locales se lanzaron a por el triunfo sumando más efectivos en ataque. El espigado Constantin se colocó como segundo delantero junto a Ispas para forzar un doble duelo con Manu y Alberto, mientras que por los flancos Bolea y Gagin apretaban las tuercas a David González y David Orcajo.

Tras el descanso, los locales sumaron más gente arriba y el Rompeolas, con 10, se replegó atrás.

Tras el descanso, los locales sumaron más gente arriba y el Rompeolas, con 10, se replegó atrás.

La estrategia del Intersport Leciñena era mover pacientemente la pelota hasta hallar un hueco o forzar el fallo de algún zaguero, pero sus transiciones no eran todo lo veloces que debieran y las dos líneas de cuatro resistieron bien el asedio. Los locales entonces sumaron al ataque a Jiménez, que se descolgaba como falso delantero esperando un envío de su centro del campo. El movimiento encontró la templanza del Rompeolas, que no se amilanó. Julio y Jordi no se echaron más atrás y los avances de Jiménez eran cortados por Manu y Alberto, que salían indistintamente a su paso o al de Constantin e Ispas.

 

Tras la expulsión de Guillermo, Jordi se situó en el centro del campo junto a Julio.

Tras la expulsión de Guillermo, Jordi retrasó su posición y se situó en el centro del campo junto a Julio.

La armada naranja detectó la falta de pericia ofensiva de su rival y prefirió aguantar el sitio cerca de la frontal del área. Los defensas del Rompeolas marcaban basculando de un lado a otro. David Orcajo se pegaba a Ispas hasta que el balón llegaba a sus dominios, momento que saltaba unos metros a frenar el avance de Gagin e Ispas pasaba a ser un asunto competencia de Alberto. Lo mismo ocurría por la banda opuesta. De esta forma el Rompeolas no se atrincheró dentro de su área y vivió con cierto desahogo durante muchos minutos, también en buena medida gracias a la inmensa labor de Posadas aguantando la pelota arriba y las carreras de Jordi, Julio, Joaquín y Héctor multiplicándose por todo el campo.

Aun así, los locales contaron con ocasiones de gol. Ispas se revolvió dentro del área y su disparo fue repelido por Javi, quien también tuvo que emplearse a fondo saliendo a los pies de un atacante del Intersport Leciñena tras una incursión por el centro. Fueron numerosos los balones colgados al interior del área, bien mediante faltas o saques de esquina, pero el Rompeolas defendió con mucha concentración.

Y tuvo oportunidades al contragolpe para sentenciar el partido, especialmente una de Posadas, que cruzó su lanzamiento en exceso, y otra de Jordi, cuyo disparo con rosca se fue muy cerca de la red. El tanto de la tranquilidad no llegó y el agobio creció por momentos en la trinchera naranja, a la que se sumó Ernesto por la derecha en lugar de David Orcajo. Pese a ello, y ya con las fuerzas muy justas, el Athletic Rompeolas resistió todos los ataques y, tras cinco minutos de tiempo añadido, aseguró un sufrido triunfo con el que abre una brecha de diez puntos respecto a la parte baja de la tabla antes del parón navideño.

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