La pesada losa de los errores propios

Ahtletic Rompeolas 1 Dani Laparra; Ernesto II (Ernesto I, 65), Alberto, José Antonio, Julio; Arrébola, Jordi, Raúl, Adrián; Joaquín, Dani.

Atlético Batán           2 

Goles: 0-1, min. 3: tanto logrado al contragolpe por el delantero centro del At. Batán (dorsal 22). 1-1, min. 20: Dani.
1-2, min. 27: un jugador del Batán sorprende a Dani a balón parado desde su propio campo.

Amonestaciones: por el Athletic Rompeolas vieron la cartulina amarilla Adrián y José Antonio.

Incidencias: mañana fría en Torre Ramona. En el banquillo de suplentes, esperando una oportunidad, estuvieron Jesús, David y Ángel. Además, acudieron a apoyar Pablo (lesionado) Iñaki y Visi. Dani acabó el partido lesionado y José Antonio y Julio, tocados.

TORRE RAMONA.  Un cúmulo de adversidades, entre pifias y lesiones, tiraron por tierra el buen trabajo del mejorado Athletic Rompeolas, que perdió por la mínima (1-2) frente al rocoso Atlético Batán y no pudo recortar ninguno de los ocho puntos que lo siguen separando de la salvación que marca Artideco.

    La visita del equipo de Villanueva se antojaba muy complicada dada su buena marcha en la clasificación, refrendada tras golear la pasada jornada al líder, la AD Bar Estudiantil, por 6-2. Pero también por las bajas que presentaba el equipo de Kike (Coke, Pablo, Javi, así como Mario, Quique y Chema). Y el arranque del choque solo hizo empeorar las sensaciones. Corría el minuto 3, cuando Arrébola sacó una falta de forma deficiente. Su propósito era colgar el balón al área, pero el balón impactó en el cuerpo del único adversario que actuaba de barrera y este montó rápidamente el contragolpe por la banda izquierda. Superado Ernesto II, Alberto, lento, se quedó a medio camino entre ir a cortar el paso al extremo o atar en corto al espigado delantero centro y Julio no pudo llegar a cerrar el espacio. Eso dejó en ventaja al punta del Batán, que dentro del área remató en carrera con todo (con la cabeza y su brazo derecho) el preciso centro de su compañero.

     El mazazo tempranero no descosió al Rompeolas. Desde hace unas semanas exhibe un poso de entereza que lo ha convertido en un contrincante compacto y peleón. Ya no es tan sencillo doblegarlo como antes. Sabe que, con colocación y contundencia atrás y la calidad que atesora su centro campo, puede plantar cara casi a cualquiera. Apenas recibe ocasiones, por más que parezca condenado a encajar los goles más absurdos de la categoría. Frente al Atlético Batán no fue una excepción, por más que se notasen las ausencias de Pablo en el pivote defensivo y de Coke en los últimos metros. Liderados por Adrián y Jordi, los azulones se apoderaron de la pelota y obligaron al Batán a remangarse. Ambos centrocampistas demostraron una velocidad endiablada con el balón en sus pies y volvieron loca a la línea media adversaria. Siempre llegaban antes a la pelota, siempre salían airosos de los quiebros y regates hasta que eran trabados en falta. Un recurso del que abusó especialmente el número 7 del Batán, que vio una cartulina amarilla y bien pudo jugarse tontamente la segunda en pocos minutos.

     Nadie pudo interponerse sin embargo en el minuto 20. Joaquín y Adrián construyeron la jugada por la izquierda hasta la aparición de Jordi, quien pegado en la banda salió de manera magistral con un regate y sirvió al corazón del área pequeña donde Dani, con un escorzo, remató en suspensión a la red. Precioso gol que premiaba la constancia del equipo de Kike. Enfrente, seguía habiendo un rival muy peligroso que aprovechaba cualquier error para armar sus ataques buscando siempre al 22, su hombre de referencia arriba, pero llegando también con futbolistas del centro del campo que pisaban el área con generosos desdoblamientos. José Antonio, tocado por una contractura que se produjo en los minutos, tuvo que cortar un contragolpe por las bravas placando a un atacante.

     Pero la calamidad volvió a llamar a la puerta del Rompeolas. El meritorio equilibrio frente a uno de los equipos más serios de la categoría volvió a romperse solo 7 minutos después.El Batán sacó una falta sin aparente peligro desde su propio campo hacia el portal de Dani Laparra, quien se bloqueó ante la duda de si atrapar o despejar un balón que se envenenaba conforme llegaba a sus dominios hasta que lo tuvo delante. La indecisión fue letal y cuando quiso reaccionar la pelota ya estaba en la red. El nuevo bofetón no varió el panorama. El Rompeolas siguió buscando la igualada, aunque ya con menos argumentos ofensivos, preludio de lo que acontecería en el segundo asalto. Para colmo, Julio notó un pinchazo en su rodilla recién recuperada y aguantó como pudo hasta el descanso.

     En el segundo tiempo, con José Antonio y Julio tocados (el bravo centrocampista azulón se vació en el lateral izquierdo pese a sus preocupantes molestias), el Rompeolas mantuvo el tipo,aunque perdió la iniciativa. Dio un paso atrás y ya no se acercó con peligro al área rival. Arrébola acabó retrocediendo su posición al eje de la defensa junto a José Antonio y Alberto pasó al lateral izquierdo. En el medio, Raúl tomó los mandos con Jordi. El Batán movió el banquillo y pisó con más decisión el área de Dani en busca de la sentencia. Pero esta no llegó nunca. Y eso pese a que el Rompeolas jugó los últimos minutos con un portero cojo. Arrébola cedió un balón atrás y  Dani Laparra, en el despeje, notó un tirón muy fuerte en su bíceps femoral de la pierna derecha. Aguantó como pudo sobre el campo, recorriendo el área a saltos y sacando incluso con su pierna izquierda. El esfuerzo colectivo no dio sus frutos y los últimos balones colgados al área del Batán no encontraron premio.

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