El Rompeolas sale del descenso a falta de cinco jornadas

Iñaki, Quique y José Antonio celebran el triunfo del Rompeolas.

Iñaki, Quique, José Antonio y Coke celebran el triunfo del Rompeolas.

Athletic Rompeolas    4  Javi; Julio, Arrébola, José Antonio, Alberto; Pablo, Raúl (Kike, 75),  Orcajo (Ernesto I, 40), Joaquín (Quique, 70); Coke, Adrián (Ángel, 60).

Artideco                0  Castillo; Georgescu, Bartolomé, Aurel (Bernad, 55); Marzo, Leonardo, Jorge, Arauzo, Ceperuelo, Yassine, Mikel (Gil, 60).

Goles: 1-0, min. 8: Adrián. 2-0, min. 14: Joaquín. 3-0, min. 35: Adrián, de penalti. 4-0, min 58: Raúl.

Árbitro: García Pellicer. Amonestó con tarjeta amarilla a Arrébola, Joaquín y José Antonio, por el Rompeolas, y a  Aurel, Bartolomé, Leonardo, Arauzo, Castillo y Ceperuelo, a éste  en dos ocasiones por protestar, por lo que fue expulsado en el minuto 37.

TORRE RAMONA. Veintiuna jornadas después, el Athletic Rompeolas está fuera de los puestos de descenso. El triunfo contundente frente al Artideco por 4-0 saca momentáneamente del pozo a los azulones a falta de solo cinco jornadas.

                 Parecía imposible que un equipo que inició la competición acumulando 10 derrotas consecutivas y encajando de media más de dos goles por partido pudiera siquiera soñar con tener algún objetivo por el que luchar en la segunda vuelta. Pudieron acostumbrarse a perder y bajar la cabeza, pero los de Torre Ramona no se rindieron y, recuperando la consistencia como bloque desde atrás, pusieron los pies en la pared y detuvieron su caída. Desde entonces, han recorrido una larga travesía partiendo de lo más profundo de la tabla. Sin mirar más allá del siguiente partido. Sin pararse a pensar en lo lejos que quedaba la orilla. La fuerza y el convencimiento salían de las sensaciones que dejaban cada jugada, cada despeje, cada remate. El primer triunfo, agónico, casi épico, frente al Usón rompió la barrera mental contra la que se había estado chocado durante diez partidos. A partir de ahí, el Rompeolas se convenció de que todavía tenía mucho que decir. Los veteranos retomaron las riendas y los nuevos crecieron en importancia.

                        Y todo para llegar vivos al momento decisivo. Quedan cinco jornadas y para las tres plazas de descenso hay siete candidatos, seis de ellos en un horquilla de cuatro puntos (el Usón, colista con 10 puntos y un partido menos, pelea por no verse descendido matemáticamente antes de tiempo). No hay nada decidido. Al Athletic Rompeolas se lo van a decir.

                     Para alcanzar ese escenario, el choque frente al Artideco era vital. El triunfo se antojaba determinante, pero sobre todo no se podía perder. Durante muchas jornadas el conjunto de juega como local en el CDM Delicias ha marcado la frontera de la tierra firme y su reciente goleada al Bar Estudiantil (4-0) dejó claro que defendería su puesto con uñas y dientes. Se preveía un partido de poder a poder por lo que había en juego y el árbitro García Pellicer advirtió en la caseta a los dos capitanes de que no consentiría ninguna protesta fuera de la jugada concreta.

                      Los de Kike, que contaban con la baja de Jordi por sanción, salieron decididos a por el triunfo. Raúl exprimió una jornada más su tobillo maltrecho y formó junto a Pablo en el centro del campo, con Joaquín y Orcajo por las bandas. Por delante, Coke se colocó en la media punta y Adrián se situó como falso delantero centro con mucha movilidad. Atrás, Julio se mantuvo en el lateral derecho con Arrébola, José Antonio y Alberto completando la zaga que guardaba la portería defendida una jornada más por Javi.

                          El partido se puso de cara pronto (minuto 8). Joaquín recibió de espaldas en la banda izquierda y, de memoria, recortó a su par y centró en carrera al corazón del área. Allí apareció libre de marca Adrián, quien cabeceó de gesto certero al fondo de la red. El Artideco quiso reaccionar pero dos jugadas dispersaron su concentración. La primera, cuando armaba el juego desde atrás, a raíz de un choque fortuito entre Joaquín y Ceperuelo que el árbitro sancionó con falta a favor de los visitantes. El visitante se desdoblaba hacia la banda el atacante del Rompeolas acudía a la presión. En la intersección, la colisión. La decisión no contentó al extremo derecho del Artideco, que comenzó a protestar y reclamar una amonestación. La segunda acción que acabó por exasperarlos ocurrió poco después, cuando Alberto fue a despejar un balón dentro del área y golpeó únicamente la pierna de un rival. La infracción no fue sancionada con el preceptivo penalti y eso sacó de sus casillas a los jugadores del Artideco. Quejas y más quejas que el árbitro –lo había advertido antes de empezar– quiso cortar mostrando varias cartulinas amarillas para lo que incluso interrumpió el juego en varias ocasiones.

                Mientras tanto, el Rompeolas siguió a lo suyo. Coke tuvo el segundo con un remate raso que sacó Castillo con una mano muy buena. En la siguiente el ariete local botó un córner muy cerrado y Joaquín al primer palo se adelantó a todos para rematar a gol sobre la misma raya (minuto 14). Tras el 2-0, el equipo de Kike se desordenó de forma incomprensible, perdió varios balones comprometidos y sufrió el acoso del Artideco, lo que obligó a Javi a intervenir en un par de ocasiones. El rosario de tarjetas bajó mucho el listón sancionador y Arrébola y Joaquín también fueron amonestados por faltas muy normalitas.  Tras esa fase de nerviosismo, llegó la jugada definitiva. Coke (tan limitado de centímetros como sobrado de picardía y talento)  le robó la cartera a los dos centrales apoderándose de un balón aéreo y se coló en el área. Cuando se dio la vuelta para encarar portería recibió la cándida zancadilla de un central, lo que fue castigado con la pena máxima. Adrián se encargó de convertir el 3-0 con un zurdazo a media altura, a la izquierda de Castillo.

                   La desventaja y el agravio ofuscaron al Artideco. Una falta clara en contra desencadenó nuevas protestas de Ceperuelo, que dejó a su equipo con diez jugadores por doble amonestación. Indignados, siguieron protestando. El expulsado reprochó al colegiado que hubiese saludado a un par de jugadores del Rompeolas antes de comenzar el partido y demoró varios minutos la reanudación del choque porque quiso quedarse detrás de su banquillo.

                  El partido estaba roto, pero había que jugar la segunda parte. No tuvo demasiada historia. El Rompeolas no le perdió la cara y el Artideco trató de olvidar su versión destructiva para defender ese resultado con dignidad. Y lo consiguió. Ya no protestó como antes, defendió con entereza y se dedicó a buscar un gol que generase nervios entre los locales. Por su parte, los azulones se obcecaron en jugadas individuales y apenas fueron capaces de plasmar la superioridad numérica con jugadas bien trenzadas. Adrián se obsesionó en hacer la jugada del partido y Arrébola perdió el sitio en varias ocasiones. Coke, de cabeza en el segundo palo y Joaquín, con un remate en carrera dentro del área con el exterior de su pie izquierdo, gozaron de dos estupendas ocasiones para redondear el triunfo. Mientras, Kike aprovechó para repartir minutos y, así, Ernesto suplió a Orcajo por la derecha; Ángel fue el recambio de Adrián, nuevamente lesionado; Quique regresó al equipo y se situó como delantero centro; y el propio míster dio descanso a Raúl, que antes había logrado el definitivo 4-0 rematando en carera un pase de Coke a la espalda de los centrales.

Leave a Reply

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies