Camping Bohalar 1 Athletic Rompeolas 4

Otra lección de coraje en el alambre

El Athletic Rompeolas derrota al Camping Bohalar pese a acabar con 9 jugadores y logra salir de los puestos de descenso

Joshua, autor del 1-3, se abraza a Posadas mientras Dani y Héctor levantan los brazos celebrando el tanto.

Camping Bohalar 1 

Ernesto García; Desiderio Bueno (Luis López), José López, Juan Forniés (Carlos Leonar), Carlos Sánchez (Sergio Oliva); Carlos Lon, Sergio Casanova, Juan Carreño, Luis Córcoles; Jorge Guzmán, Juan Ballestín.

Athletic Rompeolas 4 

Pablo; Ernesto, Sierra, Kike, Mario Lafuente; Joshua, Joaquín, Ángel, Héctor; Posadas, Dani.

Goles: 1-0, min. 29: Jorge Guzmán. 1-1, min. 41: Héctor. 1-2, min. 47: Dani, de cabeza. 1-3, min. 53: Joshua. 1-4, min. 62: Sergio Oliva, en propia puerta.

Árbitro: Javier Bailín Marcuello. Amonestó con cartulina amarilla a los locales Sergio Casanova, Carlos Sánchez, Juan Forniés y Jorge Guzmán y al visitante Mario Lafuente. En el acta, confunde a los autores de dos de los goles que se marcaron. Uno es el tanto local, el 1-0, obra de Luis Córcoles, dorsal 16 (ver más abajo imagen de la jugada), que se lo atribuye a Jorge Guzmán. El otro es el del 1-3, cuyo autor es Joshua (también puede comprobarse en otra fotografía  de esta crónica) que se lo adjudica a Ángel. Y sobre el 1-4, el que llega por un remate en propia puerta del zaguero local Sergio Oliva, le concede el gol a Dani, quizá por ser el jugador del Rompeolas más cercano, aunque el centro fue de Posadas. Bailín Marcuello consigna también en el acta las lesiones de Kike y Dani.

Incidencias: Mañana soleada y temperatura agradable comparada con la de los últimos días. Terreno de juego de hierba natural amarillenta y firme bastante irregular. En el minuto 62 Kike tuvo que retirarse del terreno de juego tras recibir un balonazo de rebote en su ojo derecho que le provocó pérdida de visión y una considerable hinchazón de su párpado derecho además de una pequeña brecha. El partido y el cronómetro estuvieron parados por espacio de unos 4 minutos. Esa baja dejó al Rompeolas con 10 efectivos sobre el campo al no contar con más efectivos. Y cerca del final, el delantero del Rompeolas Dani se vio obligado también a retirarse lesionado después aguantar todo el partido con molestias y finalmente notar un pinchazo en la cara interna de su rodilla derecha. El Rompeolas entonces se quedó con sólo 9 jugadores. En el banquillo del Rompeolas estuvo nuevamente Jesús.

EL BUEN AIRE (CAMPING BOHALAR).  El Athletic Rompeolas volvió a escribir un episodio más de épica en su dilatada historia deportiva derrotando por un contundente 1-4 al hasta ayer tercero de la liga, el Camping Bohalar, a pesar de su paupérrima convocatoria (tan solo 11 efectivos, varios de ellos tocados) y de acabar con sólo 9 jugadores sobre el campo tras las lesiones de Kike y Dani.

Confiaba el conjunto blanquinegro en mejorar sus guarismos en la segunda vuelta después de no levantar cabeza en el primer tramo de la temporada, pero nadie podía imaginar que lograría hacerlo justo en el tramo más difícil, cuando le venían en aluvión los cuatro primeros de la clasificación, y  en medio de una plaga de ausencias que convierte la alineación de cada domingo en un puzzle de piezas escasas y forzadas a encajar como sea.

Pero lo cierto es que tras el paso de AD Huérmeda (derrota por 3-1 acabando con 9), Intersport Leciñena (1-0 con 11 justos), Mortis FC (0-0 con 10 todo el partido) y Camping Bohalar (terminando otra vez con 9) el Athletic Rompeolas ha sumado 7 puntos de 12 y por fin se ha asomado a la salvación. El milagro se ha producido, no se olvide, a costa de perder efectivos por el camino: David Orcajo, pendiente de una operación de rodilla, José Antonio, (lesión muscular), Jordi (tocado de un hombro), Dani (exprimiendo su rodilla derecha hasta que ayer dijo basta), Kike (lesión ocular), David González (llevando al límite su tobillo maltrecho). Ello agrava cada jornada la situación del equipo, que no podrá mantener este ritmo, necesario para salvarse visto lo visto, si no logra aumentar la cifra de convocados hasta el punto de que tenga que plantearse realizar incorporaciones de emergencia.

El incombustible jugador del Rompeolas Ángel Lafuente protege el balón en el centro del campo.  

La expedición del Rompeolas llegó al Camping Bohalar con resignación. Esperaba otra mañana de penurias frente al tercero de la liga. Varias bajas de última hora convertían la alineación titular en un nuevo ejercicio de equilibrismo e improvisación. Sin margen para errores ni contratiempos, el Rompeolas improvisó una defensa bizarra con Kike y Sierra como centrales y Ernesto y Mario Lafuente como laterales. La zaga sigue siendo campo de experimentos en el que el mérito está en repetir posición dos jornadas seguidas.

Por delante, Joaquín y Joshua sostendrían esta vez las costuras del centro del campo, mientras Ángel y Héctor ofrecerían apoyo por las bandas. Arriba, Posadas y Dani (éste con molestias en su rodilla derecha desde el calentamiento) tenían como misión producir o recoger frutos en la portería rival.

Y en el banquillo… en el banquillo sólo estaba Jesús, que todavía se resistió a coger la bolsa, algo que deberá replantearse la próxima jornada vistas las nuevas bajas.

El delantero del Rompeolas Dani remata forzado dentro del área pero el balón no coge puerta.

Enfrente, pronto pudo verse que la situación del rival tampoco era mucho más boyante. Sólo tres jugadores repetían en la alineación titular del Camping Bohalar respecto al once que presentó en octubre en el García Traid. Aun así, tomó el mando y se apoderó del balón desde el arranque bajo la dirección parsimoniosa de Sergio Casanova en el eje, dorsal 9. Sus ataques terminaban en penetraciones por ambas bandas, frente a las dos líneas defensivas del Rompeolas concentradas en unos pocos metros.

Los visitantes trataban de discutir la posesión, pero nadie lograba generar una jugada con cierto sentido, así que lo fiaron todo a los contragolpes, viendo cómo la defensa rival temblaba con cada saque en largo de Pablo. Paradójicamente, el primer acercamiento de los locales fue sorprendiendo con ese mismo recurso. Luis Córcoles escapó de la vigilancia de Mario Lafuente y se plantó dentro del área, pero su pase de la muerte fue atajado por Pablo. En la siguiente llegada, esta vez un ataque pausado moviendo el balón de lado a lado, otra vez Córcoles probó fortuna con un potente disparo que, con una gran estirada, Pablo desvió lo justo al palo izquierdo de su portería.

Reaccionó el Rompeolas con un corte por anticipación de Ernesto, el más entonado de la zaga del Rompeolas, y una salida en carrera hasta entregar el balón a Joshua, cuyo centro al área pequeña, donde ya esperaba Dani para rematar, fue cortado por un defensa in extremis. En el posterior saque de esquina, Ernesto remató aprovechando su altura pero el balón salió unos centímetros por encima del larguero.

Ernesto remata de cabeza a la salida de su saque de esquina. El balón saldrá unos centímetros por encima del larguero. 

El Rompeolas, pese a que Posadas seguía sin entrar en juego, tenía el partido relativamente controlado defendiendo bien arropado cerca de su área. Sólo preocupaban los balones a la espalda de Mario por su banda izquerda y lo suelto que estaban Córcoles y Ballestín. En ataque, Dani buscaba el gol imposible conectando voleas desde donde fuera.

Así que sólo una pifia descomunal podía alterar ese equilibrio. Esta llegó desgraciadamente casi a la media hora de juego. Kike cortó un envío en el centro del campo y cedió unos metros atrás a su compañero Sierra, propenso a complicarse la vida en defensa. Como la rana que ayuda a cruzar el río al escorpión, el 18 del Rompeolas, de estreno en la posición de central, trató de salir con el balón jugado y lo perdió por la presión de los delanteros del Bohalar. El primer remate de Córcoles fue repelido por la salida de Pablo, pero la falta de recursos de los zagueros para despejar el peligro le concedieron al 16 del Bohalar una segunda oportunidad para esta vez sí alojar el balón en la red del Rompeolas.

Córcoles bate por abajo a Pablo pese a la estirada de Mario. Era el 1-0.

En este estado de abatimiento quedaron los cuatro de atrás más Pablo tras la jugada del 1-0.

Había que echarle mucha moral para levantarse después de aquello. Justo cuando se veía que el adversario tampoco era nada del otro mundo, un error propio decantaba el resultado. Poco antes del descanso, Juan Carreño aprovechó que Kike había perdido el sitio y se presentó delante de Pablo, al que no pudo superar.

La visita a la caseta fue mano de santo. El Rompeolas estaba contra las cuerdas. Había que calmar a la defensa y que los centrocampistas sujetasen algo el balón. Con una defensa tan endeble como la que presentaba el Camping Bohalar, no hacía falta lanzar a dos delanteros al contragolpe. Bastaba con uno solo y alguna incorporación esporádica por las bandas. Pero la clave estaba en el centro del campo. Jesús lanzó una predicción al aire. Cuatro goles en el segundo tiempo para remontar. Silencio y alguna sonrisa.

 

Nada más señalar el árbitro el comienzo de la segunda parte y llegar el balón a Posadas, éste acertó por fin con un regate y abrió el juego a la banda izquierda, por donde se incorporó Héctor. El habilidoso centrocampista sorprendió a todos desde lejos con una espectacular volea que se coló por encima de Ernesto García, 1-1.

Héctor se abraza a Jesús tras haber logrado el golazo que supuso el empate a uno.

Sin tiempo casi para recalcular coordenadas, el Camping Bohalar dispuso de una clara ocasión pero otra vez Pablo evitó el tanto local con una buena parada.

El Rompeolas, con mayor presencia en el centro del campo, se soltó más en ataque. Posadas forzó una falta de pillo en un saque de banda (ver GIF aquí abajo) y su posterior centro lo cabeceó Dani a la red ante la pasividad de la zaga local, 1-2.

Así forzó Posadas la falta que dio origen al 1-2.

Y así fue el gol:

 

Forniés, con todo a favor, caza un balón dentro del área pero su remate se marcha alto.

Los locales volvieron a contar con otra ocasión muy clara para haberse rehecho, pero el remate del central Forniés dentro del área tras un saque de esquina se marchó arriba. De manera inexplicable, reaparecieron los fantasmas, los nervios y las prisas. Pablo, acelerado sin ningún motivo, sacó en corto a Ernesto, de espaldas al rival, y el balón se lo acabó quedando Córcoles, que con una potente carrera se plantó solo delante del portero del Rompeolas y volvió a perdonar.

El partido se convirtió en un intercambio de errores propios y la clave estuvo en quién los supo aprovechar. El jugador local Carlos Lon, actuando ya de central, en lugar de despejar sin contemplaciones, se lió a proteger el esférico dentro de su área ante la presión creciente de Héctor y acabó perdiéndolo para desesperación de sus compañeros. Héctor entregó el botín a Posadas y este le puso el sello para enviárselo más centrado a Joshua, quien viniendo desde atrás remachó a la red el sorprendente 1-3.

 

Joshua, desde el suelo, observa como su remate supera al portero del Camping Bohalar. Era el 1-3.

Posadas pudo redondear la mañana pero su tiro con rosca dentro del área se estrelló en la escuadra izquierda.

El balón disparado por Posadas traza una curva ascendente y acaba impactando en una escuadra.

El Camping Bohalar estaba realmente tocado y se perdió en un barullo de protestas al árbitro y reproches entre compañeros de amarillo. En una jugada fortuita, Kike despejó dentro de su área, el balón rebotó en el cuerpo de un delantero local e impactó violentamente contra el rostro del zaguero del Rompeolas, quien tuvo que retirarse del campo tras darse cuenta de que no veía nada por su ojo derecho y de que llevaba bastante inflamado el párpado. Con diez, el Rompeolas siguió tranquilo. Cedió el control de la pelota pero seguía saliendo al contragolpe. Joaquín se colocó de lateral izquierdo, Posadas retrocedió su posición definitivamente y Mario pasó al puesto dejado por Kike en el centro de la defensa.

Kike, en el suelo, después de recibir el impacto del balón sobre su rostro, es atendido por sus compañeros.

El colmo del desbarajuste llegó con el gol en propia puerta de Sergio Oliva tras un centro de Posadas, 1-4. Casanova envió un disparo al palo. El Camping Bohalar había perdido definitivamente el tren

El delantero del Rompeolas Dani, que llevaba cojeando desde el comienzo de la segunda parte, dijo basta tras una carrera por la banda y también abandonó el campo. Los blanquinegros afrontaron entonces con sólo nueve jugadores los últimos minutos del encuentro, más el alargue del árbitro por la lesión de Kike. Pese a la inferioridad numérica, apenas sufrieron para mantener el resultado.

 

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