Bar El Templo 1 Athletic Rompeolas 2

Ganó quien menos perdonó

El Rompeolas se acerca a la siguiente fase de la Copa tras derrotar por la mínima al Bar El Templo con goles de Héctor y Posadas

Héctor engancha un disparo desde lejos con su pierna izquierda.

 

Bar El Templo            1

Pascual; Marín, Chabuel, Baeta (Ionut, 62), Ceperuelo (Sergio, 60); Jorge, Torres, Tenas; Benaque, Bartolomé, Huerto.

Athletic Rompeolas  2

Javi; Ernesto (Kike, 52), David González, José Antonio, Sierra; Pablo, Julio, Mario Marco (Arrébola, 36), Héctor; Posadas, Dani (Ángel, 70).

Goles: 0-1, min. 43: Héctor. 1-1, min. 49: Benaque. 1-2, min. 59: Posadas.

Árbitro: Omar Ben-Ammed Moundo. Mostró amarillas a los locales Torres, Huerto, Sergio y Chabuel y a los visitantes David González, José Antonio, Sierra, Julio y Posadas.

Incidencias: Tercera jornada del torneo de Copa de Primera Laboral. Mañana soleada y buena temperatura. El jugador del Athletic Rompeolas se retiró del terreno de juego en el minuto 36 por unas molestias en la espalda y sufrir de inmediato un mareo sin mayores consecuencias.

CDM DELICIASEl objetivo era sumar para acercarse a la siguiente fase de la Copa de Primera Laboral y se sumó. Cuestión aparte fue la forma de lograrlo. El Athletic Rompeolas se llevó el triunfo por la mínima en su visita al Bar El Templo después de ofrecer muchos minutos de fútbol obtuso y trufado de errores de los que el conjunto local no supo sacar provecho.

Hubo que esperar hasta el segundo tiempo, con más espacios para jugar al contragolpe, para que los de Kike se asomasen con peligro al área rival. En esa faceta, los blanquinegros se mostraron lo suficientemente certeros para adelantarse por dos veces en el marcador por medio de Héctor y Posadas, aunque luego acabasen sufriendo por culpa de su endeblez defensiva (descorazonadora la desatención a balón parado) y también su falta de acierto en los metros finales.

Bendito padecimiento final después de haber presenciado un primer tiempo en el que los locales acumularon suficientes ocasiones de gol para haber resuelto ya entonces el choque. En ese periodo, el Rompeolas recuperó su versión menos lúcida, esa en la que sus jugadores se pierden en conducciones excesivas y acaban regalando el esférico al contrario en posiciones comprometidas. A ello se sumó una alarmante falta de intensidad. A esa hora de la mañana ya hacía bastante calor y los gestos de desagrado se repetían sin parar ante la desesperación del banquillo.

Le faltaba en todo caso algo de pulso a la contienda y José Antonio se encargó de provocar la primer descarga de adrenalina. Con el equipo volcado en el campo del rival y el abismo a su espalda, intentó su recorte ® de marca registrada y acabó perdiendo la pelota, lo que propició el primer contragolpe serio del Bar El Templo, que entendió abierta la veda. Y sobrevino un chaparrón. En un saque de esquina, Tenas remató de cabeza al palo con toda comodidad. Torres probó fortuna desde lejos con un chut que salió rozando un palo si no es que acabó tocando en él, Benaque cabeceó sin oposición dentro del área pequeña tras una salida en falso de Javi, Jorge envió el esférico a la parte exterior de la red tras aprovecharse de un error de Sierra por complicarse y nuevamente el dorsal 6 del Bar El Templo rozó el gol con un remate de cabeza picado tras un buen centro en carrera de Huerto desde el costado izquierdo.

A esas alturas, poco importaba que el Rompeolas no diera pie con bola. El sólo hecho de mantener la portería propia a cero era ya un botín maravilloso. Sus únicas noticias en ataque llegaron mediante varias incursiones de Mario Marco por la banda izquierda que terminó con disparos a puerta y una aproximación de Héctor después de llevarse el balón por mostrar mayor ímpetu en el centro del campo. Lo demás, varias carreras de Dani para no llegar a envíos demasiado largos y unas cuantas conducciones al borde del área de Posadas, que no encontró a quién confiar su tesoro (la pelota).

Con ese panorama, Mario Marco paró el taxímetro de forma brusca y se bajó del partido en marcha. Un fuerte dolor en su espalda y un mareo sobrevenido lo dejaron KO junto a al valla publicitaria de Ambar. Salió en su lugar Arrébola y formó, junto a José Antonio, la pareja de centrales que más párrafos de crónicas rellena con su sola presencia. Por su parte, David González, la navaja suiza del Rompeolas, reforzó el centro del campo por el costado derecho. Tras el descanso pasó a desbordar por la banda izquierda.

 

Héctor controla el balón dentro del área tras el gran centro en carrera de Sierra desde la izquierda. Fue la jugada del 0-1.

A los tres minutos de la reanudación, precisamente David González recibió el balón en zona de tres cuartos de campo por la parte izquierda. Esperó la subida por la banda de su compañero Sierra y le dio un pase en profundidad. El bravo lateral del Rompeolas, otro que tal baila en cuanto a polivalencia, puso con su pierna zurda un buen centro en carrera al corazón del área. Posadas no llegó a conectar, pero detrás de éste apareció Héctor. Detuvo el tiempo con un control preciso y buscó el hueco hasta batir a Pascual, 0-1.

El Athletic Rompeolas parecía comportarse como esos equipos letales que lo hacen mal pero, en cuanto tienen media ocasión, no perdonan. Pero ni con la suerte a favor se despoja de su hábito filantrópico. Lo que fácil viene, fácil se va, se resignó a pensar el banquillo blanquinegro. Tan sólo 6 minutos después del 0-1, en otra jugada a balón parado, una de tantas con las que los locales llevaron mucho peligro al área de Javi, Arrébola gritó el mantra de “¡a la línea!”, pero luego no siguió la jugada y a su espalda se coló Benaque, que de un medido testarazo, alojó el esférico en la red de la portería de Javi. Y así como llegó la ventaja, se fue. En un suspiro.

Benaque coge la espalda a Arrébola y marca de cabeza el tanto del empate para el Bar El Templo. 

Kike se dio entrada a sí mismo en lugar de Ernesto, pero el Bar El Templo no cejó en su empeño de culminar la remontada. En otro despiste de la zaga blanquinegra, la del Rompeolas, un centro desde la derecha fue rematado por Huerto al fondo de la red, pero el árbitro señaló fuera de juego ante las vehementes protestas de los locales.

El árbitro, que en el segundo tiempo desenfundó el tarjetero hasta mostrar 9 amonestaciones en un encuentro bastante limpio, también recibió las sonoras protestas del Rompeolas en la acción siguiente, cuando hizo sonar su silbato señalando fuera de juego a Dani, quien aparentemente partió de una posición correcta hacia un envío a la espalda de la adelantada zaga local que lo dejaba solo delante de Pascual.

El Bar El Templo se volcó nuevamente contra la portería de Javi, pero a costa de dejar desguarnecida su línea defensiva. El Rompeolas olió la sangre de su presa y lanzó un contragolpe por la banda derecha. Por allí se asomó Héctor, en posible posición de fuera de juego como reclamó un zaguero local que se quedó clavado con el brazo levantado. El atacante blanquinegro levantó la cabeza y lo vio muy fácil. Lanzó un pase al corazón del área, donde Posadas se adelantó a su marcador y a la salida de Pascual y, con un toque sutil, dirigió el esférico a la red, 1-2.

Posadas se adelanta a la salida de Pascual y en carrera remata a la red el 1-2.

El Bar El Templo dio entrada a Ionut y Sergio y reordenó sus piezas para buscar nuevamente la igualada, pero por de pronto lo que se encontró fue el mejor pasaje del Rompeolas. Nuevamente al contralpe, David González, en el papel de extremo izquierdo, dejó con la cintura maltrecha a uno de los defensas locales y sirvió templado al área. Héctor dejó pasar la pelota y Posadas, que venía relamiéndose pensando en el remate, optó por chutar fuerte, pero su tiro fue nuevamente despejado por Pascual con una espectacular estirada.

Pascual vuela para despejar a saque de esquina el chut de Posadas dentro del área.

Arrébola también disfrutó de una gran ocasión de gol con un remate de cabeza en el segundo palo tras un saque de esquina, pero Pascual volvió a exhibirse con una complicada parada, abajo y sobre la línea de meta, antes de que el bote lo superase.

Arrébola a punto está hacer el 1-3 con un remate de cabeza en el segundo palo, pero Pascual lo evita.

Más tarde, Héctor enganchó un disparo potente con su pierna izquierda desde fuera del área y Pascual se estiró de forma espectacular para despejar el esférico.  El Rompeolas estaba perdonando demasiado y podía pagarlo.

El peligro del Bar El Templo llegaba sobre todo a balón parado. Llevaba rematando casi todos los balones colgados y ahora que se estaba decidiendo el choque eso podía ser letal. Los defensores blanquinegros no fueron capaces de evitar las faltas cerca del área, especialmente un impetuoso Kike, que no midió los riesgos de entrar a rivales que estaban de espaldas y encerrados en una banda. Así, cada aproximación local era una angustia para el banquillo visitante. Javi asustó con una salida tardana a remate de Huerto. Éste último tuvo el empate en su cabeza, pero su cabezazo dentro del área pequeña se fue incomprensiblemente hacia atrás en lugar de coger portería.

En los últimos instantes David González y Héctor tuvieron el tanto de la tranquilidad en sus botas. El primero lanzó un contragolpe con el portero fuera de sitio y un solo defensor por delante, pero el bravo multiusos del Rompeolas no se atrevió a lanzar de lejos. Luego Héctor caracoleó al borde del área hasta amagarse a sí mismo, pero acabó por no encontrar portería. Y finalmente, Kike recogió un balón dentro del área, pero su intención de pase quedó abortada por un defensor. En las tres ocasione, apareció en escena la figura errante de Ángel, libre de marca, esperando un pase de gol que no llegó.

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