Athletic Rompeolas 3 CD Porvenir 2

Victoria por inercia  

El Athletic Rompeolas derrota con muchos apuros al CD Porvenir y, tras ocho jornadas consecutivas invicto, se sitúa quinto en la clasificación, a seis puntos tanto de la zona de ascenso como de los puestos de peligro

 

José Manuel es felicitado por sus compañeros tras lograr el 1-0.

 

Athletic Rompeolas     3

Pablo; Sierra (Alberto, 53), Javi Ricón, José Antonio, Joaquín; David González, David Soriano, Santi (Ángel, 74), Dennis (Kike, 75), José Manuel (Ernesto, 65); Posadas (Juan, 60)

CD Porvenir                  2

Fernando Penco, Daniel Gómez (Sergio Mori), Carlos Penco (Jesús Procas), Diego Domínguez, Alberto García, Carlos Gutiérrez; Ángel Vicente (José Zamora), Iván Sanchez, Jorge Lainez; Raúl González, Máximo Bolea.

Goles: 1-0, min. 13: José Manuel. 2-0, min. 30: Posadas. 2-1, min 34: Daniel Gómez, de penalti. 3-1, min. 51: José Manuel, de penalti. 3-2, min. 76: Máximo Bolea.

Árbitro: José Manuel Ferreira. Amonestó con cartulina amarilla al jugador local José Manuel y a los visitantes Jesús Procas y Diego Domínguez.

Incidencias: Primer partido de la segunda vuelta de la Laboral segunda Preferente. Mañana fría marcada por el cierzo. El Athletic Rompeolas estrenó su nueva indumentaria avispa consistente en camiseta de franjas amarillas y negras , pantalón negro y medias negras y que a partir de ahora pasa a ser el uniforme titular. Jesús volvió a actuar como delegado y acudieron a apoyar a los locales un domingo más Ikañi y Visiedo, así como el lesionado Rober.

 

GINER. Avisado estaba de las dificultades que se encontraría y el rival no defraudó. El Athletic Rompeolas tuvo que sufrir de lo lindo para quedarse con los tres puntos frente al siempre complicado CD Porvenir. Los tantos de José Manuel, el segundo de penalti, y de Posadas, un golazo de volea, resultaron finalmente suficientes para doblegar a un adversario que incluso con dos tantos de desventaja siguió vivo y luchó por el empate hasta el último de los cuatro minutos de añadido.

Con muy poco, dos atacantes incisivos como Máximo Bolea y Raúl González, y dos centrocampistas lanzadores, Iván Sánchez y Jorge Lainez, el Porvenir neutralizó los chispazos de brillantez de los locales y durante varias fases del encuentro llevó por la calle de la amargura a la defensa del Rompeolas. De poco sirvieron la genialidad de José Manuel resolviendo con maestría el pase de Posadas, minuto 13 para el 1-0, ni la espectacular volea de Posadas al borde del área para el 2-0 (ayudándose, eso sí, de un apoyo involuntario con una mano), ni el desequilibrio de Santi Mur provocando un penalti en el segundo tiempo que José Manuel se encargó de transformar en un 3-1 que ya parecía definitivo.

El CD Porvenir rompió la defensa local con la movilidad y la velocidad de sus puntas y mantuvo en vilo a la parroquia local hasta el pitido final con otro tanto a balón parado. Y eso que el encuentro se puso muy de cara con un 2-0 en apenas veinte minutos. Pero fue otra mañana de juego local obtuso. Faltó profundidad y sobraron errores defensivos.

Las importantes ausencias de Dani Laparra, Jordi, Dioni y Rober y la baja de ultima hora de Mario Lafuente condicionaron el once presentado por Kike, al que regresaron Javi Ricón como pareja de José Antonio en el eje de la zaga y José Manuel en la media punta. Durante los primeros minutos, las apariciones del 9 del Rompeolas propiciaron ese juego entre líneas con Posadas, Santi y Dennis que tan difícil es de parar. La sucesión de combinaciones rápidas y precisas desarboló fácilmente a la zaga visitante y en una de esas ofensivas, Posadas, al borde del área, dio un pase cortito al hueco para José Manuel, que se deshizo del portero con una elegante bicicleta y envió el balón a la red, 1-0.

Pese a ese tanto y el juego desplegado, el CD Porvenir continuó con su plan establecido. Prescindió de los interiores con el fin de reforzar la parcela ancha y fió su suerte a la peligrosidad de sus dos puntas, Máximo Bolea como delantero de referencia, y Raúl González como escudero de ilustre nombre. El 14 de los visitantes se bastó para sembrar de dudas la defensa local con su movilidad constante y sus carreras a la presión. En una de ellas, se aprovechó de un error de Javi Ricón para plantarse delante de Pablo, pero cruzó en exceso su chut. Un simple envío en largo hacía temblar a la línea de cuatro, con Sierra como flanco más débil.

El Rompeolas elaboraba un poco más y también pisaba el área contraria. Una jugada que partió desde atrás y encontró salida por la parte derecha fue culminada por un remate de cabeza de Posadas que acabó en las manos de Fernando Penco. Por el lado opuesto, Dennis dejó muestra de su peligrosidad con una incursión en el área tras un reverso sobre sí mismo y luego con un recorte hacia su pierna derecha que terminó con un remate que se marchó alto pese a la plasticidad de la figura que, como muestra la imagen, dibujó  con su cuerpo.

Dennis se dispone a chutar a puerta al borde del área tras dejar tirado en el suelo a Daniel Gómez con un recorte.

 

A la media hora de juego Posadas hizo lo que no acostumbra, disparar a puerta sin pensárselo, y logró lo que no suele, marcar gol. Recibió un balón a media altura, controló con el cuerpo, apoyo involuntario en una de sus manos mediante, y conectó una espectacular volea que sorprendió a Penco y se convirtió en el 2-0, un resultado en principio cómodo para vivir tranquilos hasta el descanso. Pero ni mucho menos. El juego del Rompeolas llevaba muchos minutos ahogado en un embudo porque todos sus atacantes, desde ahora avispas dado el nuevo uniforme, acudían a recibir al pie en corto y ninguno hacía un desmarque en largo para tantear la defensa rojilla. Eso, unido a la presión del Porvenir y las reducidas dimensiones del campo, provocaba el bloqueo de los locales. Iván Sánchez imponía su ley en los balones aéreos con su despampanante físico, con el que casi literalmente se comía a José Manuel en el cuerpo a cuerpo.

 

El portero del Porvenir se estira tratando de sacar el disparo de Posadas, pero el balón acaba dentro.

 

Esa persistencia de los visitantes tuvo su premio poco después con un rápido contragolpe en el que Raúl González explotó la candidez defensiva de Sierra. Lo sacó de la línea con un desmarque simulando que acudía a recibir en corto y buscó el pase en largo, que lo dejó libre y con la ventaja suficiente para plantarse dentro del área. Sierra rectificó su error y le dio alcance, pero se pasó de frenada y se lo llevó por delante. El árbitro señaló el punto de penalti y Daniel Gómez recortó la desventaja desde los once metros, 2-1.

 

 

Athletic Rompeolas 3 – CD Porvenir 2. Penalti que transforma Daniel Gómez. from Athletic Rompeolas on Vimeo.

 

 

 

Dennis, Posadas y Santi Mur se desmarcan en el área del Porvenir para recibir un pase en un saque de banda.

El Porvenir, que arrastraba una losa tan pesada como la de llevar seis derrotas consecutivas (ahora ya siete), y que no conoce el triunfo desde el ya lejano 30 de septiembre (1-0 al Veteranos Garrapinillos) necesita sumar como sea porque todos los puntos ya son pocos y por eso no se iba a rendir. Un poco como le ocurrió  al Rompeolas la pasada temporada por establecer un precedente cercano, que ha habido más. Por eso había que mejorar la vigilancia defensiva y tratar de aumentar la ventaja en el marcador alternando el juego de toque con los envíos en largo.

Tras el descanso hubo más distancia entre las líneas visitantes y eso propició los desplazamientos en largo de los locales. En uno de ellos el jabato de Santi Mur superó en velocidad a su par y a un central y en el recorte dentro del área para quedarse solo fue derribado por otro zaguero rojillo. El árbitro tampoco dudó y José Manuel acertó disparando arriba a la derecha de Penco, que aunque adivinó la trayectoria, no alcanzó a despejar el balón, 3-1.

Justo después, el Porvenir puso en jugo la baza de Sergio Mori, que por alguna razón desconocida no había entrado de principio en el once. El 9 rojillo, dotado de una notable punta de velocidad, saltó al terreno de juego para explotar el carril izquierdo. Entonces Kike echó mano de todavía un renqueante Alberto buscando un antídoto a la amenaza visitante. Después fue dando descanso a jugadores clave como Posadas y José Manuel. El Rompeolas, sostenido en el centro del campo por el trabajo incansable de David González y David Soriano, ya a penas hizo nada en ataque y se limitó a dejar pasar los minutos administrando su ventaja. Pero en una mala decisión en una falta al borde del área, varios jugadores locales se situaron en los palos. Eso fue aprovechado por varios rojillos para dificultar los movimientos y la visión de Pablo, que vio impotente cómo el árbitro decretaba gol de Máximo Bolea pese a las dudas locales de que el balón hubiese rebasado la línea de meta.

El mismo árbitro que minutos antes había justificado la no señalización de una falta en el centro del campo «porque no dispongo de VAR ni tengo líneas para verlo todo» en esta ocasión aseguraba haber visto cómo el esférico había entrado «casi un metro» en la portería del Rompeolas. 3-2 y el miedo en el cuerpo porque el CD Porvenir siguió poniendo cerco a la portería local. Salieron Ángel y Kike para resistir el tiempo reglamentario restante más los cuatro minutos de añadido. El triunfo se quedó en casa y la lección, ojalá que también.

 

 

 

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