Athletic Rompeolas 2 Dépor Bar Chema 4

Dolorosa derrota y grave paso atrás

El Athletic Rompeolas ofrece una imagen paupérrima frente al flojo Dépor Bar Chema y se hunde más en la clasificación

Los locales, con sólo 11 jugadores, incluido el lesionado Sierra, vuelven a desangrarse en defensa y hacen inútiles los dos tantos de Dani

 

Andrez Alegría trata de rematar de cabeza dentro del área frenta a la defensa de Pablo y David González.

 

Athletic Rompeolas  2

Javi; Ernesto, Pablo, David González, Sierra; Guillermo, Joaquín, David Orcajo, Ángel; Eduardo, Dani.

Depor Bar Chema    4

Wilmar Rojas; Javier Álvarez (Iván Bravo), Miguel Diest, Andrés Alegría, Francisco Bernardino; Henry Egas, José Restrepo, Sebastián Álvarez (Daniel Mustata), Federico Mene (Sergio Mateo), Alexandru Dragut, Fanuta Ispas (George Dinu).

Goles: 0-1, min. 26: Javier Álvarez. 1-1, min. 31: Dani. 1-2, min. 50: José Restrepo, de penalti. 1-3, min. 57: Alexandru Dragut. 2-3, min. 71: Dani, de cabeza. 2-4, min. 83: Henry Egas.

Árbitro: Edwin Jhon Zúñiga Rojas. Mostró cartulinas amarillas a los visitantes Andrés Alegría y Miguel Diest y al local Guillermo. En el acta añade una tarjeta que no mostró a Alberto, que no jugó, ni se vistió, ni presenció el partido desde el banquillo, ni se dirigió al árbitro en ningún momento ni gritó nada. El propio afectado llamó la atención del árbitro sobre su error y éste, después de reconocerlo y explicar que se habría confundido con una tarjeta al visitante del mismo dorsal (la tarjeta al 4 del Dépor Bar Chema sí que la anotó), aseguró que, pese a que el acta ya estaba redactada, la corregiría y se lo comunicaría al informador. No fue el único error que cometió en su escrito, para el que empleó bastantes minutos :además de emborronar varios dorsales de la alineación titular de los vistantes, no hace constar la presencia del dorsal 12, quien saltó al terreno de juego en el minuto 60 y se marchó sustituido en el 62. ¿Quién era ese jugador? Además, el conjunto visitante utilizó dos porteros. En el primer tiempo, Wilmar A. Rojas, que lució una camiseta gris. En el segundo, se colocó bajo los palos el lateral zurdo identificado en el acta como Francisco Bernardino y la camiseta de éste se la enfundó entonces su compañero Wilmar.

Incidencias: Partido correspondiente a la séptima jornada de la Laboral Segunda Preferente. Frío notable debido al cierzo. Cielo parcialmente nublado. Jesús dirigió al equipo local desde el banquillo y Sierra, lesionado la pasada  jornada, forzó y aguantó como pudo para poder completar al menos una alineación con once jugadores.

El frío llegó con el cierzo helador, lo que obligó a los miembros del banquillo del Dépor Bar Chema a abrigarse.

GARCÍA TRAID. De todos los tropiezos acumulados en esta temporada -y ya van seis en siete partidos-, el de este pasado domingo frente al Dépor Bar Chema (2-4) fue quizá el más doloroso y descorazonador de todos por la sensación de impotencia que deja. Después de haber sumado el primer punto en Garrapinillos, el equipo parecía recobrar el ánimo y enfilar la senda de la remontada en la clasificación. Una reacción que debía sostenerse a la fuerza con convocatorias mayoritarias. Pero pasados siete días, todo quedó en el olvido y la citación quedó como una raspa de pescado. Once justos, entre los que estaba Sierra, lesionado, dieron la cara e hicieron lo que pudieron por sacar algo positivo del envite… frente a uno de los peores conjuntos de Segunda Preferente.

Porque reconocer el esfuerzo de los asistentes no quita para valorar en su justa medida lo ocurrido en el García Traid. El Rompeolas se miró en el espejo del Dépor Bar Chema y vio una imagen todavía peor de lo que podía imaginarse. Si el partido podía servir para dar caza a un rival inmediato en el pozo de la tabla, supuso finalmente la confirmación de que así no se va a ninguna parte.

El Dépor Bar Chema llegó con facilidad al área de Javi. Mene controla ante Pablo.

Hacer un repaso de las debilidades del cuadro visitante puede ser una forma de economizar palabras para describir las miserias del conjunto blanquinegro. Si la defensa del Dépor Bar Chema tiembla con cada balón enviado a su espalda, si durante el partido utiliza dos porteros que sólo aparentan serlo porque llevan guantes y pantalón largo, si su único delantero centro no destaca ni por su velocidad ni por su corpulencia ni por su agresividad… ¿en qué situación queda un equipo que encaja cuatro goles frente a un rival así? En el farolillo rojo, está claro.

 

Jesús improvisó una defensa bisoña con David González y Pablo como centrales y Ernesto y el lesionado Sierra como laterales. La limitación física de éste último se hizo evidente en cada sobresfuerzo que tuvo que hacer. Como meridiana fue la falta de práctica de los dos zagueros principales en el marcaje. Todo el empeño y derroche físico que ofrecieron no sirvió para mantener firme la línea de cuatro. El balón los distrajo de su tarea principal, la de marcar y proteger su espalda.

David González se anticipa y corta de cabeza un balón en defensa.

El agujero se hizo mayor por la falta de consistencia del centro del campo. Una jornada más, Joaquín tuvo que olvidar su fecundo papel de extremo y situarse en la sala de máquinas junto a Guillermo, única y escasa luz que alumbró qué hacer con la pelota. Faltó trabajo de presión en la pareja de centrocampistas y así el Dépor Bar Chema dominó y llevó el balón cómodamente hasta la zona de tres cuartos. Las bandas fueron un embudo en el que se ahogó el equipo. Ángel, mejor al primer toque que cuando la para y la intenta pasar (atrás), y David Orcajo, poco afortunado en los envíos hacia los delanteros (por qué levantar el esférico para dar un pase al pie) no ofrecieron salida alguna al juego.

El cuadro se completa con la pareja de atacantes. Eduardo, situado como segundo delantero, y Dani (autor de dos goles que de alguna manera deberían absolverle de sus pecados), ofrecieron una retahíla de escenas de lamentos y poses al tendido cada vez que perdían un balón en lugar de seguir la jugada y morder a la defensa de mantequilla que tenían enfrente.

Durante el primer tiempo el Rompeolas vivió en la disfunción de una delantera que no iba a la presión para proteger a un equipo en cuadro y, a la vez, una defensa que jugaba en línea levantando la mano para reclamar fuera de juego cada vez que le pillaban la espalda. El complemento perfecto fue el árbitro y su acostumbrada orquesta de protestas que lo acompañan en cada partido. A Edwin Jhon Zúñiga le vas a reclamar tú un fuera de juego con la mano levantada. Hay que ser ingenuo.

Pese a la sensación de fragilidad, pertrechados atrás y sometidos al dominio del centro del campo visitante, los precisos envíos de Guillermo a la espalda de la defensa del Dépor Bar Chema parecieron suficiente armamento para hacer daño. Su primer pase picado dejó en evidencia al central Andrez Alegría y permitió a Dani quedarse delante del portero, pero su tiro fue defectuoso y dejó con un palmo de narices a Eduardo, en posición franca para recibir un pase. Luego éste tuvo su propia ocasión, pero igualmente la echó fuera.

Los acercamientos de los blanquiazules cada vez se hicieron más frecuentes ante el escaso despliegue defensivo del centro del campo local y los despistes de la zaga. Y así, en el minuto 26, un pase picado al interior del área por encima de las cabezas de los cuatro de atrás, brazos levantados reclamando fuera de juego como en la tele, dejó sólo al lateral Javier Álvarez, que se coló por la gatera de Sierra y no tuvo piedad delante de Javi, 0-1.

Dani ya celebra el gol del empate tras superar al portero visitante con una vaselina.

En cinco minutos el Rompeolas pareció arreglar el desaguisado con el tanto del empate, gol que llegó tras un saque en largo de Javi, que volvió a mostrar la escasa entidad de la defensa visitante, y dejó solo a Dani, con metros por delante para contemplar todas las opciones de remate, entre ellas, la vaselina con la que superó por alto al portero de circunstancias del Dépor Bar Chema.

El descanso sirvió en el vestuario del Rompeolas para llamar la atención sobre la temeraria conducta defensiva y la absurda obsesión de protestar todas las decisiones controvertidas de un árbitro que se maneja cómodamente entre protestas. El Dépor Bar Chema, por su parte, dio un buen meneo a su alineación situando como portero al lateral izquierdo Francisco Bernardino y dando entrada a un extremo izquierdo que el árbitro identifica en el acta como Sergio Mateo y a George Dinu, como lateral zurdo.

Todo comenzó a irse al guano en el minuto 50, cuando Pablo, de espaldas a su portería, cortó y paró de taco un pase dentro del área. Al intentar darse la vuelta, perdió la posesión ante Wilmar y su cándida reacción fue arrojarse al suelo. Lo mismo hizo Ernesto. Wilmar cayó y el árbitro no tuvo duda en señalar el punto de penalti. José Restrepo lo convirtió con un tiro alto a la derecha de Javi.

Restrepo bate por alto a Javi desde el punto de penalti.

La nueva desventaja en el marcador descentró definitivamente al Rompeolas. El dorsal 14 del conjunto visitante, un jugador con tanta técnica como malas pulgas, desquició e hizo lo que quiso con Ernesto. La defensa local acabó desarmada por el centro. Por ahí acabó llegando el 1-3. El Dépor Bar Chema sacó el balón de la banda izquierda al centro con suma facilidad y de ahí un pase interior al espacio permitió destaparse al hasta entonces casi desaparecido Alexandru Dragut. Aguantó la carrera de David González y el choque tras el recorte, quebró a Javi y con un tiro ajustado envió el esférico al palo y para dentro.

Pablo se situó en centro del campo para aumentar la presión y David Orcajo retrasó unos metros su posición. La defensa continuó haciendo aguas pero el juego al menos brindó alternativas para el Rompeolas. Dani las tuvo de todos los colores pero casi siempre optó por rematar de volea desde lejos, opción imposible en la que se reitera y que empieza a parecer una coartada para no tener que intentar algo más terrenal.

 

El balón vuela…

… y la imaginación de Danigol, más

El delantero centro del Rompeolas acaparó todo el protagonismo en el tramo final. Tras otro desparrame de la zaga blanquiazul ante un envío aéreo, el punta envió otra vaselina marca registrada con marchamo de gol, pero un defensa debajo de los palos desvió de cabeza a saque de esquina. Su posterior lanzamiento fue cabeceado por el propio Dani a gol ante la impotencia del jugador vestido como un portero, incapaz de atajar el esférico. 2-3.

Dani hace de cabeza el 2-3 a la salida de un córner.

El Rompeolas pese a ello nunca pareció meterse de nuevo en el partido y el Dépor Bar Chema acabó sentenciando ya en el descuento, minuto 83, por medio de Henry Egas.

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